Un mundo de hombres

Publicado el : 10/02/2011 17:32:51
Categorías : El Rincón de Growshop Woman Rss feed

Un mundo de hombres

MARIHUANA. UN MUNDO DE HOMBRES Fernanda de la Figuera, la abuela de la marihuana, es un referente en el mundo cannábico sin ninguna duda. Pero a parte de ella, no se conocen demasiadas mujeres ligadas por mérito propio al sector. Corregirme si me equivoco. Siempre figuramos como acompañantes segundonas.

Y si no, para muestra un botón: ¿cuántas féminas están al frente de un banco de semillas? ¿Cuántas escriben en las revistas especializadas? ¿Cuántas se compran un armario de interior? (yo conozco una) ¿cuántas participan activamente en los foros?

Nuestra presencia, eso sí, es masiva en anuncios, calendarios y fotos al lado de “las niñas” de nuestros congéneres masculinos. Siempre luciendo nuestras curvas al desnudo, que parecen combinar muy bien con tricomas, cogollos y terrazas verdes. Hace años, un gran distribuidor me miró con aire prepotente diciéndome:- Este, es un mundo de hombres.-  La cara que debí ponerle creo que fue digna de una foto para el National Geographic. Así que tomó uno cualquiera de los muchos catálogos que había encima de su mesa y fue pasando las páginas como si quisiera abanicarme. Ciertamente, no logré  distinguir si se trataba de una guía de semillas o del último número de Penthouse. ¿Qué os pasa chicas? Consumir, sé que consumís. Cultivar… eso ya no lo sé. Puedo entender que no os guste el fútbol porque sólo se trata de 22 tíos corriendo detrás de una pelota para darle una patada cuando la tienen a su alcance. Puedo entender que no os gusten los  motores porque la grasa en las manos y el olor a gasolina no es precisamente glamuroso. Pero que no os guste el mundo de la planta sagrada…, eso no lo puedo entender. ¿Os ha quedado marcado en los genes que nos quemaron por brujas, cuando hacíamos pócimas con cannabis, para curar precisamente a esos machos que ahora han monopolizado a “las niñas”?

¡Despertad, despertad malditas! Que resurjan las brujas de sus cenizas como aves fénix. Que tenemos mucho que decir, que aportar y por lo que luchar. Ya no son tiempos en los que sólo los hombres van a la guerra. Esta guerra hay que ganarla desde muchos frentes y nosotras no podemos quedarnos atrás. Contradecirme, hacerme saber que somos muchas, que estáis ahí y que estoy equivocada. Escribidme, llamarme y decirme que estáis vivas, que las brujas de Salem han resucitado y que no servimos únicamente para posar al lado de una sativa espectacular. Estos hombres necesitan refuerzos y sobre todo, muchos de ellos, necesitan saber que sabemos y podemos cultivar, que entendemos de genéticas, de reivindicaciones, de extractores, de leyes anti prohibicionistas, de esquejado, de asociaciones, de pH y electro conductividad. Aquí afuera hay mucho espacio y mucho trabajo para todos. Salid de una vez del armario  (del de cultivo de interior, claro). (RAM) The grow shop woman.

 

UN MUNDO DE HOMBRES

Fernanda de la Figuera, la abuela de la marihuana, es un referente en el mundo cannábico sin ninguna duda. Pero a parte de ella, no se conocen demasiadas mujeres ligadas por mérito propio al sector. Corregirme si me equivoco.

Siempre figuramos como acompañantes segundonas.

Y si no, para muestra un botón: ¿cuántas féminas están al frente de un banco de semillas? ¿Cuántas escriben en las revistas especializadas? ¿Cuántas se compran un armario de interior? (yo conozco una) ¿cuántas participan activamente en los foros?

Nuestra presencia, eso sí, es masiva en anuncios, calendarios y fotos al lado de “las niñas” de nuestros congéneres masculinos. Siempre luciendo nuestras curvas al desnudo, que parecen combinar muy bien con tricomas, cogollos y terrazas verdes.

Hace años, un gran distribuidor me miró con aire prepotente diciéndome:- Este, es un mundo de hombres.- La cara que debí ponerle creo que fue digna de una foto para el National Geographic. Así que tomó uno cualquiera de los muchos catálogos que había encima de su mesa y fue pasando las páginas como si quisiera abanicarme. Ciertamente, no logré distinguir si se trataba de una guía de semillas o del último número de Penthouse.

¿Qué os pasa chicas? Consumir, sé que consumís. Cultivar… eso ya no lo sé.

Puedo entender que no os guste el fútbol porque sólo se trata de 22 tíos corriendo detrás de una pelota para darle una patada cuando la tienen a su alcance. Puedo entender que no os gusten los motores porque la grasa en las manos y el olor a gasolina no es precisamente glamuroso. Pero que no os guste el mundo de la planta sagrada…, eso no lo puedo entender. ¿Os ha quedado marcado en los genes que nos quemaron por brujas, cuando hacíamos pócimas con cannabis, para curar precisamente a esos machos que ahora han monopolizado a “las niñas”?

¡Despertad, despertad malditas! Que resurjan las brujas de sus cenizas como aves fénix. Que tenemos mucho que decir, que aportar y por lo que luchar. Ya no son tiempos en los que sólo los hombres van a la guerra. Esta guerra hay que ganarla desde muchos

UN MUNDO DE HOMBRES Fernanda de la Figuera, la abuela de la marihuana, es un referente en el mundo cannábico sin ninguna duda. Pero a parte de ella, no se conocen demasiadas mujeres ligadas por mérito propio al sector. Corregirme si me equivoco. Siempre figuramos como acompañantes segundonas. Y si no, para muestra un botón: ¿cuántas féminas están al frente de un banco de semillas? ¿Cuántas escriben en las revistas especializadas? ¿Cuántas se compran un armario de interior? (yo conozco una) ¿cuántas participan activamente en los foros? Nuestra presencia, eso sí, es masiva en anuncios, calendarios y fotos al lado de “las niñas” de nuestros congéneres masculinos. Siempre luciendo nuestras curvas al desnudo, que parecen combinar muy bien con tricomas, cogollos y terrazas verdes. Hace años, un gran distribuidor me miró con aire prepotente diciéndome:- Este, es un mundo de hombres.-  La cara que debí ponerle creo que fue digna de una foto para el National Geographic. Así que tomó uno cualquiera de los muchos catálogos que había encima de su mesa y fue pasando las páginas como si quisiera abanicarme. Ciertamente, no logré  distinguir si se trataba de una guía de semillas o del último número de Penthouse. ¿Qué os pasa chicas? Consumir, sé que consumís. Cultivar… eso ya no lo sé. Puedo entender que no os guste el fútbol porque sólo se trata de 22 tíos corriendo detrás de una pelota para darle una patada cuando la tienen a su alcance. Puedo entender que no os gusten los  motores porque la grasa en las manos y el olor a gasolina no es precisamente glamuroso. Pero que no os guste el mundo de la planta sagrada…, eso no lo puedo entender. ¿Os ha quedado marcado en los genes que nos quemaron por brujas, cuando hacíamos pócimas con cannabis, para curar precisamente a esos machos que ahora han monopolizado a “las niñas”? ¡Despertad, despertad malditas! Que resurjan las brujas de sus cenizas como aves fénix. Que tenemos mucho que decir, que aportar y por lo que luchar. Ya no son tiempos en los que sólo los hombres van a la guerra. Esta guerra hay que ganarla desde muchos frentes y nosotras no podemos quedarnos atrás. Contradecirme, hacerme saber que somos muchas, que estáis ahí y que estoy equivocada. Escribidme, llamarme y decirme que estáis vivas, que las brujas de Salem han resucitado y que no servimos únicamente para posar al lado de una sativa espectacular. Estos hombres necesitan refuerzos y sobre todo, muchos de ellos, necesitan saber que sabemos y podemos cultivar, que entendemos de genéticas, de reivindicaciones, de extractores, de leyes anti prohibicionistas, de esquejado, de asociaciones, de pH y electro conductividad. Aquí afuera hay mucho espacio y mucho trabajo para todos. Salid de una vez del armario  (del de cultivo de interior, claro). (RAM) The grow shop woman.

frentes y nosotras no podemos quedarnos atrás.

Contradecirme, hacerme saber que somos muchas, que estáis ahí y que estoy equivocada. Escribidme, llamarme y decirme que estáis vivas, que las brujas de Salem han resucitado y que no servimos únicamente para posar al lado de una sativa espectacular.

Estos hombres necesitan refuerzos y sobre todo, muchos de ellos, necesitan saber que sabemos y podemos cultivar, que entendemos de genéticas, de reivindicaciones, de extractores, de leyes anti prohibicionistas, de esquejado, de asociaciones, de pH y electro conductividad.

Aquí afuera hay mucho espacio y mucho trabajo para todos.

Salid de una vez del armario (del de cultivo de interior, claro).

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